De dispensar medicinas a proveer felicidad

 

Tiempo atrás fue una rebotica, una farmacia repleta de recovecos y cuartos —que se han mantenido— dedicada a dispensar medicamentos.

 

Pero llegaron Nati Lacal, a la cocina, y Silvestre Cros, a la sala, y comenzaron a dispensar alimentos, convenientemente elaborados. Tras el necesario rodaje, el arduo trabajo dio sus frutos y La Rebotica ofreció lo que sus propietarios habían soñado.

 

Cocina aragonesa, diseñada a partir de productos de calidad, inspirada en la tradición, pero actualizada a los nuevos gustos.

 

Los diversos salones donde se degusta la tranquilidad; la amplia variedad de vinos de Cariñena, las numerosas actividades paralelas, como cursos de cocina, catas y concursos, que los arraigan al Campo de Cariñena; y, por encima de todo, la misma ilusión del primer día por satisfacer y sorprender a los clientes, muchos de ellos ya amigos. 

 

La cocina ha ido incorporando los sabores y saberes de Nati Lacal, Javier Robles y, ahora, de la hija de los propietarios, Clara Cros Lacal. Cocina sincera y aragonesa, actualizada a las necesidades del siglo XXI.

 

Como última incorporación, está Blanca Cros Lacal, melliza de Clara y que, después de dedicarse toda su carrera al turismo, aporta un nuevo aire al restaurante con su saber hacer en ámbitos como el marketing, turismo gastronómico y comunicación. 

 

 

Versión para imprimir Versión para imprimir | Mapa del sitio
© Restaurante La Rebotica de Cariñena